Fotos
Colmenarazo 2001
EL
PRIMER COLMENARAZO (ver fotos)
Los "Amarillos" hemos querido poner en práctica
el viejo adagio que dice "una alegría compartida es
alegría de dos"; con mayor razón, la alegría
de 50, compartida con 200 puede convertirse en el entusiasmo de
muchos más y lograr que el Colmenarazo se repita muchas
veces.
Por tal motivo hemos elaborado este "bosquejo de borrador"
con la esperanza que al circularlo, también muchos "rojos",
"azules", "verdes" y "anaranjados"
lo enriquezcan con sus propias opiniones y comentarios, los cuales
recogidos por el grupo organizador terminen conformando una rica
"memoria descriptiva" que registre el entusiasmo y lo
reitere tantas veces como se lea.
Lo vivido estimula el futuro. La historia es tradición
y debe registrarse destacando los grandes eventos. En definitiva,
el objetivo es que se repita el Colmenarazo; tradiciones familiares
que deben hacerse historia a través de eventos como el
vivido en este primero.
El éxito fue resultado de intenso trabajo. Excelente preparación,
magníficos locales y logística, maravillosa coordinación
y conducción, y tantos otros elogios que se merecen las
organizadoras. Pero, como destacaba Consuelo en sus palabras de
cierre, especial mención merecen Luz Marina, La Titi, Liliana
y Lucía y Daniela con su incansable "entren al salón
por favor". Hay que mencionar también a la misma Consuelo,
como orientadora, apoyo histórico y factor estimulante.
Además, sin el esfuerzo de Marina, Mérida no hubiera
funcionado. Es mucho trabajo para tan pocas personas..............para
futuros Colmenarazos deben multiplicarse los colaboradores en
la organización........esto sólo será posible
mediante la participación de todos.
La agenda de este primer Colmenarazo resultó todo un éxito.
Un hermoso desorden bien organizado; un plan flexible, con apertura
para eventos espontáneos o no planeados. El inicio con
la misa oficiada por Andrés y su homilía fue el
momento espiritual que quizás todos necesitábamos.
Amenizada por el coro formado por Mateo, Alfredo y Juan, tuvo
además momentos resaltantes, como las ofrendas y sus oraciones
(escritas por Cristina) y las peticiones leídas por algunos
jóvenes.
De seguidas, Pedro, con su tradicional humor, narró anécdotas
de la familia las cuales nos llevaron al ánimo festivo
que se mantuvo durante toda la reunión y permitió
identificar a los tres mosqueteros de muchas de las historias
juveniles mas "arriesgadas" (Gustavo, René y
Rafo). De las palabras de Pedro nos convencimos que nuestra familia
es un patriarcado en el que mandan las mujeres, y si queda alguna
duda, lean el cuatro párrafo.
La presentación de los grupos familiares, sin protocolos,
con un magnífico y bello desorden, hizo el escenario muy
pequeño para algunos grupos pero permitió el conocimiento
- al menos visual - de todos. Ojalá que en el futuro las
palabras "Que no está aquí" se repita
menos.
Los recesos-refrigerio, el almuerzo y la sobre-mesa fomentaron
el intercambio que permitió conocer a algunos, reconocer
a otros, y el intercambio entre muchos. Hasta amigos de antes
que en el Colmenarazo se identificaron como miembros de la misma
familia (por ejemplo: Rafito y Alfredo Gorrochotegui ).
La creatividad estuvo muy presente. Los juegos proporcionaron
la alegría y dieron lugar a intensas contraposiciones de
las entusiastas barras. "Fieras peleas" que terminaron
en la más cordial fraternidad. El diseño de las
gorras y de las franelas demostró la capacidad creadora.
Las canciones, al final y en el jardín, la vena artística
de algunos; dos cantantes y un guitarrista con formación
en el seminario (Mateo, Fernando y Andrés) más Kiko.
Son muchos los aspectos a destacar de este Primer Colmenarazo.
Sin embargo, talvez el más relevante haya sido la presencia
de Ana Cecilia; el cariño de todos por la tía Chila
y la complacencia y alegría de ella (tan bien merecida).
La fraternal igualdad reinante es algo especialmente relevante.
Permitió la participación de jóvenes y menos
jóvenes demostrando talentos y cualidades físicas
poco conocidas. La participación de los niños a
veces planeada y la mayoría de las veces espontáneas,
siempre aceptada sin reproches ni reclamo por parte de los adultos,
demostró que era una reunión de familia; con todos
sus miembros. El quítate Tú para ponerme Yo, como
un motivo y ocasión para complacer a otro, fue expresión
de afecto.
La rifa del escudo heráldico de la familia, providencialmente
ganado por Marina, que tanto trabajó, fue otra muestra
del deseo de contribuir y participar. Deseo ejemplificado también
por los aportes de algunos más; entre otras cosas, por
la descripción y orígenes del escudo heráldico,
las magníficas reproducciones y ampliaciones de las fotos
históricas, los regalos sorpresa, los listados de miembros
por familia, el directorio de familiares.
El Chocheco, en verso de Fernando y referencia para Gustavo y
Rene, como lo decía el mismo Fernando, es fiel muestra
de lo que es la relación familiar e ilustración
de lo que significa ese "estar en familia", que permite
decir y hacer sin inhibiciones. Ello confirmado además
por la competencia de dotes físicos que ganó Ricardo.
Nuestra fe y creencias es una de las raíces que nos vinculan.
Entre ellas, una por demás importante, quedó testimoniada
cuando en la competencia de "las carteras", cada una
de las cinco participantes tenía en su cartera un rosario
y estampitas de la Virgen. Lo decía Andrés en la
homilía; los más viejos y nuestros abuelos y padres
nos han legado una buena formación.
El bonito recuerdo que nos entrego el grupo organizador debe ayudar
a conservar en nuestra memoria lo maravilloso de este Colmenarazo.
Y los certificados emitidos por los organizadores, fueron en algunos
casos motivo de reconocimiento (Chila, Hugo Murzi, Luisana Graterón
de Betehencourt). En otros, reconocimiento a la fortaleza y empeño
(Rafo) y en otros casos distinción de talentos muy particulares
(Jacinto) o de especiales "capacidades" personales (Luis
Augusto).
Las habilidades peluqueras de algunas de las primas que nos sorprendieron
con la realización unos peinados dignos de competencias
internacionales y la posterior presentación de los modelos,
siempre con sorpresas, especialmente ciertas "maneras"
con las que desfilaron.
Con los cuestionarios descubrimos otra cantidad de cosas y anécdotas
familiares.
A todos los presentes en este primer COLMENARAZO les pido que,
vamos a enriquecer, con la contribución de muchos, una
buena "memoria descriptiva" que guarde los recuerdos,
motive a participar en futuros Colmenarazos y que aplicando las
lecciones aprendidas ayude a organizarlos tan exitosamente como
esta primera vez. (ver fotos)
Octubre de 2001